Sobre mí

viernes, 31 de julio de 2009

Imposibles


Hay muchas cosas que tan sólo parecen imposibles porque aún no se han intentado.
André Guide. Si la semilla no muere.

jueves, 30 de julio de 2009

Melocotones franceses

En todo el recorrido por el sur de Francia son habituales las tiendas de fruta de carretera. En muchos casos están a la puerta de una extensa plantación . Venden todo tipo de frutas, pero el famoso melón de galia está a toneladas y también los melocotones.
Aunque los melones no los probé porque me gustan más los melones de piel de sapo, los melocotones los compré varias veces y son una auténtica delicia, claro que ahí no había cámaras que les mermara el sabor.

Tambien en una ocasión en la que vi una plantación de melocotones cuya extensión perdía mi vista, paré a disfrutarlos y como no, a fotografiarlos.

Para qué los perfumes con el aroma tan delicioso que desprendían estos árboles, un lujo.

Tengo que decir que para hacer las fotos tuve que meterme por una alambrada donde ponía "propiedad privada, prohibido el paso" y aunque tuve serias tentaciones de coger una fruta del árbol, el miedo a ser sorprendida y no tener fluidez con el idioma para poder defenderme, me retrajo de tal idea.

miércoles, 29 de julio de 2009

Regalos de la naturaleza

Me estoy volviendo japonesa, así que hago muchísimas fotos, entre tantas cae alguna como ésta que me pareció muy original, al menos yo nunca había visto una flor igual.

viernes, 24 de julio de 2009

De vuelta de vacaciones



Ya estoy de vuelta!!!! Y … nonononono, ésta vez, no nos robaron.

Creo que han sido las vacaciones más completas que haya tenido nunca. He visto el románico mejor conservado de Europa, cinco cuevas (tres de ellas de un nivel impresionante e inolvidables), naturaleza, un parque temático de animales en libertad, un bambusario (un parque de bambús), playa y callejeo.

Ya me lo habían dicho, pero esta vez tuve la ocasión de comprobarlo, Francia es el paraiso de los autocaravanistas. En la mayoría de los pueblos hay un area especial para nosotros para pernoctar, vaciar aguas grises y cargar agua.
Hemos recorrido muchos pueblos que ya iré colgando porque en todos los lugares que hemos estado (planeado con antelación) hemos visto MARAVILLAS.
Han sido diecisiete días de no parar porque yo no viajo para descansar, viajo para conocer y eso agota mucho. Pero ahora, descanso en mi casa que me sale más barato (aunque ya estoy trabajando).
He pasado muchísimo calor y aunque solo he estado dos veces en la playa, vengo morena del sol de la calle.
Me he quedado sorprendidísima de la fuerte presencia que tiene Cataluña en el sur de Francia, pero alucinada ehhh. Además de ver muchísimas banderas catalanas, he visto una plaza con una barretina como escultura central de la misma, incluso una escultura (preciosa) del baile de la sardana. En algunos pueblos la presencia catalana era tan fuerte que los folletos informativos venían en francés, catalán e inglés, chúpate esa, de castellano ná de ná.
El colmo ya lo viví un día en Canet Plage cuando estaba tumbada tomando el sol y pasan a mi lado unos chicos franceses entonando una canción de Luis Llach!!. Claro que E. que además de haber estudiado Historia, la enseña, me decía que era normal porque esa zona había sido Cataluña hasta hace muy pocos siglos y de alguna manera, seguía siéndolo.

También me ha sorprendido el gran grado de civismo que se respira en todo. La gente es muy educada, respetuosa con el entorno, cuidadosa con el mobiliario urbano. Incluso los niños se les ve “mejor enseñados”. Lo comentaba con E. en numerosas visitas en las que había niños, sorprendía el silencio reinante en las explicaciones de los guías.

Cuando nos faltaban cuatro días para terminar nuestro periplo, me sobrevino un ligero dolor de muelas. Tengo el umbral del dolor muy alto, así que ya tengo experiencia en no dilatar mucho el encuentro con un médico si algo se convierte en algo más que en una molestia. En una oficina de información de turismo nos llamaron a un dentista de guardia (fue el sábado pasado a las doce de la mañana) y diez minutos después me estaban atendiendo con total diligencia. Una inyección en el mismo momento, antibióticos, corticoides, enjuague bucal y analgésicos. Según le dijo el dentista a E. (que es quien habla francés) tenía una tremenda infección que ya me abarcaba tres muelas. A las dos horas estaba mucho mejor y al día siguiente, perfecta, aunque sigo tomando los antibióticos y el lunes me verá mi dentista. Es curioso porque hace mes y medio hice la revisión y limpieza anual y todo estaba bien. En fin, sólo fue una anécdota.

Tengo muchisisisiisisimas fotos, uffffffffff, una pasada, si E. ha hecho desde siempre muchas fotos, ahora me he unido a esta especie de convulsa adicción, lo cual supondrá en breve, un problema de almacenamiento, así que ahora toca expurgo salvaje.

La Chanchicar se portó fantásticamente bien, aunque al segundo día tuvimos un pinchazo, pero eso no cuenta ¿no?
La convivencia fue para un diez y os aseguro que no es fácil desenvolverse en tan poco espacio y durante tantos días. El orden ha de ser “alemán”, cada cosa ha de tener un sitio y nada ha de quedar sin colocar porque uno para e inicia marcha con frecuencia y todo ha de estar guardado para que no se caiga durante la conducción.
Para nosotros la Chanchicar es sinónimo de FELICIDAD con mayúsculas, nos da libertad, paramos donde queremos y el tiempo que necesitamos. No necesitamos contacto con los demás, es más, lo rehuimos, estamos muy bien solos, así que es un modo de viaje que nos va bárbaro.
También es una forma barata de viajar, el desembolso mayor es el que se hace en combustible y con las entradas a las visitas (son carillas). Comemos en la autocaravana ensaladas como plato estrella. Ensaladas de arroz, de canónigos, de pasta y a la que le agregábamos todo tipo de cosas, maíz, soja, apio, guisantes, frutas, bonito, jamón, pato, etc. y mucha fruta.Dos o tres veces nos comimos por ahí una pizza, un día compramos un pollo y nos lo comimos en la chanchicar y el último día nos dimos un homenaje en Carcassone con un menú degustación de esos que nos gustan, de guinda de final de fantásticas vacaciones. Pero no gastamos mucho, vamos, no podríamos viajar tanto si gastásemos mucho. La fórmula es disfrutar con otras cosas (con lo que ves, conoces, descubres) y utilizar una cocina sencilla que guste y no haga perder tiempo.
Ahora a trabajar, y a disfrutar de A Coruña que estamos en fiestas.

(Empezaré con las fotos en los siguientes posts).

viernes, 3 de julio de 2009

Sur de Francia

Dicen que uno no debe de volver a aquellos lugares en los que fue feliz. Sin embargo nadie ha dicho nada de lo contrario, así que vuelvo a ir de vacaciones al sur de Francia.

Para aquellos que no lo sepan, el verano pasado fuimos con la autocaravana y al tercer día nos despertamos a las 6 de la mañana con la puerta abierta de par en par, un cristal roto y con unas cuantas pertenencias de menos, nos habían robado. Así que nos volvimos a España con un buen susto, menos dinero y el viaje inconcluso.
Yo no estaba mucho por la labor de repetir este año el mismo destino, todo hay que decirlo.
E. hizo una labor discreta, comprensiva, nada impositiva pero firme y argumentó desde hace tiempo que deberíamos exorcizar la experiencia y esa mala historia no tendría porque repetirse y mucho menos impedirnos conocer el Languedoc Roussillón.
Al final, acepté.
Hoy nos vamos, estaremos casi 20 días (eso espero) viajando en la Chanchicar. Como vamos mucho mejor equipados que el año pasado, alarma, cadenas de seguridad etc. tenemos más información de los sitios en los que no podemos pernoctar, confío en que no nos vuelvan a robar por segundo año consecutivo en el mismo país.

Cruzo los dedos y pa´allá nos vamos. Hasta la vuelta.

(si alguien piensa que acabo de volver de vacaciones y no puedo volver a irme, le digo que está equivocado, lo de Ibiza no fueron vacaciones "Oficiales" sólo fui porque mi hijo quería y yo me "sacrifiqué" :))))

miércoles, 1 de julio de 2009

Atardecer en el Khumaras

Uno de los sitios a los que uno no debe de dejar de ir en Ibiza es a la puesta de sol en el Kumharas. Un lugar espectacular con música chill out, mercadillos hippys, gente variopinta, una sangría fría y a recostarse que es lo que toca para ver poner el sol.